lunes, 10 de agosto de 2020

Capítulo XIV – Un día muy especial, un tiempo que quizás se fue o tal vez algún día vendrá, no lo sé, pero bien vale la pena rememorar, mi angelito...

 

Quisiera ahondar en tu mundo espiritual, quisiera entender lo que para ti está bien o no tan bien, quisiera jugar con esa pelota que tú deseabas tener tanto en tus pies, quisiera volver a verte sonreír casi sin parar, quisiera ver tu postura tan afín cuando algo te desagradaba a veces sin chistar, quisiera tantas cosas que pudieran realmente sorprender, aun en la ausencia de un angelito que se fue hace un año sin saber por qué, sin embargo es parte del ciclo vital de la vida, es parte de a veces esas cosas que no siempre traen alegría, que en ocasiones son tan complejas y realmente lejos de lo simple de nuestra vida, que trascienden en un mundo extraño, controversial y asombroso por igual, quisiera definitivamente seguir viéndote aunque fuese en mis eternos sueños para poder disfrutarte sin que pare de llover...    

A veces yo imagino las audacias y la entereza que tú tienes allá en aquellos predios donde todo es posible sin saber porqué, donde tu Maestro cuida de ti, donde tareas tienes también a doquier, donde en ocasiones organizas los partidos de futbol a tus pies, donde pitas y protestas, donde corres a tus anchas donde quieras, donde ríes de una caída en un campo de mil maravillas, donde arrugas tu frente en algo tan improcedente, donde protestas y tu Maestro corrige tus petulancias, donde asientes la cabeza en señal de mil perdones y humildad sin arrogancia, donde tal vez comes helado a todas tus anchas, o te regocijas de degustar lo que más tú anhelabas, donde ayudas a los tuyos sin esperar nada a cambio, donde siempre miras a tus seres queridos a pesar de la distancia, donde vigilas hoy día a tu hermanita quien está en proceso de desarrollo y enseñanzas, donde velas por tu mami quien jamás olvida a su princesa Encantada, donde cuida a tu papi quien hace las mil y una peripecias para evitar les falta algo a sus dos amadas, quien te recuerda permanentemente montado en la bicicleta que tu tanto adorabas, y que quizás tu ya estés montando la tuya por allá donde todo pasa, y donde nosotros no podemos ni ver de eso que tu tanto veneras desde esa morada, a veces yo sigo imaginado escenas de una película, de una obra, de un libreto que aun no se acaba...

Son tantas y tantas las imágenes que surcan mis pensamientos acerca de los desafíos y las tremenduras que sigues tú haciendo por aquellos lares donde simplemente todo pasa, tal vez tú ves, tú escuchas y tú sientes todo aquello que a cualquiera de nosotros eventualmente nos pasa, cuando te vemos y cuando nos asentamos sobre la almohada, y aquí seguimos mi angelito, aquí recordamos tus andanzas, aquí mantengo tus imágenes de esos momentos desde la alborada, en ocasiones me río, y agradezco por esos pequeños momentos, te mantengo presente en cualquier reto, sé bien que escuchas cuando yo te hablo y te recuerdo, y sobre todo cuando tomo el teclado y simplemente escribo, para ti, para mí, para quienes disfruten o lean acerca de ti y de tus acrobacias, acerca de lo que yo pienso, lo que imagino, lo que escucho y lo que siento, de lo real o lo fantasioso pudiera ser, de lo versátil y contagioso que pueda dejar tu ver, de los malabares y hasta los bailes que en tus últimos días dejaste tu ver, de los días de lluvia o sol sobre aquellas montañas cuando llegaste para tu aprender, son tantas que aún quedan sobre este libreto que sigo yo intentando plasmar sin detener...

Una vez te vi bailando con tu traje de borlas y flecos, cual gitana sevillana gira y gira con maniobras muy arraigadas, traje de rojo, pañoleta sobre tu cabeza y un destello inmenso en tus ojos, una sonrisa picaresca, burlona y petulante que te hace la dueña de la escena en aquella obra montada, y yo desde ese palco sobre la barda, quien aplaudía sin parar gritaba y gritaba, olé y olé a la niña bravía quien taconeaba dura sobre la tarimada, mostrando la audacia y la gallardía que una bailaora hace al marcar la faena de una melodía que aun sonaba, el vitoreo sin parar de todos quien aplauden a la Princesa quien no paraba, mirada penetrante en momentos de cada tonada, desafiando el argumento, las tablas y mil miradas de quienes boquiabiertos simplemente te admiraban, escenas pirulescas, atrevidas y ensoñadoras en un teatro atiborrado de mil gentes que vitoreaban a la “Niña Envalentonada” y al termino de la algarabía y la melodía que te acompaño en esa audacia, un hermoso ramo de rosas rojas y un clavel rojo en tu boca, mordiendo la presentación en honor a quienes te acompañaban, viva la obra mágica, viva el teatro, viva la música, y viva la Niña quien honró las melodías que tanto amaba...  

Así yo deseo recordarte hoy, así te veo desde la fantasía de mi rincón, así intento yo describir las imágenes y las escenas desde mi bastión, porque vuelvo a decirte y expresar, siento te convertiste en mi musa cuando plasmo este libreto y cualquier otro emprendimiento de mi imaginación, tal vez son algo más que letras o composición de una prosa, de un poema, de una obra con matices de alegría, de recuerdos bonitos y sanos, de momentos vividos de un pasado, e incluso de escenas de un futuro promisorio que posiblemente aun no ha llegado, o que quizás llegó allá en los lares donde ahora eres tu el espectáculo de toda esta premonición, siendo esto un homenaje humilde a quien llego a tocar mi humilde corazón, aun lleno de amor y ternura que deposito sobre este texto sin vacilación, y donde yo sé muy bien te lo lee tu Maestro para alegrarte cada día por tu mejor interpretación...

Seguimos algunos por aquí recordando mil peripecias en tu honor, unas flores aun te debo yo, que te dejo allá donde reposan tus restos que tu padre designaron con dolor y con amor, una misa quizás hoy fuera el recuerdo de este día sin dudarlo, pero lamentablemente las condiciones actuales no lo permiten para esta ocasión, aunque cada uno de nosotros oramos y le pedimos al señor, te cuide como siempre lo ha hecho para que continúes desde allá con tu labor, un angelito que partió a hacer tareas por amor, por sus seres queridos y amados, por la historia misma de tu vida, existencial, espiritual y trascendental, aquí dejo plasmado mis oraciones y mis peticiones de una historia que aun tiene tela que cortar, y letras que contar...

En el capítulo anterior te compare con el Chocolate, el mejor de este mundo está aquí, y el mejor del universo está allá en tu jardín, y hoy luego de ver una reciente imagen de Issa, tu adorable hermana, definitivamente Dios nos dejo ver, probar y sentir un chocolate como tú, y un chocolate blanco como ella, tan parecidas, tan espontaneas, tan ustedes como lo fuiste tú y como lo es actualmente ella, pero una blanca como la espuma, dulce y angelical como tu desde la alborada, y la otra morena suspicaz, atrevida y hasta muy osada, y reitero, espero algún día tu bella hermana lea estas letras que estaré dejando como legado de una historia de vida de alguien quien importante fue en nuestras almas, "Mi dulce chocolate angelical", la Princesa Bailaora de mi arma, quien juega Furbol por allá en los jardines del cielo sin que nadie la detenga ni la distraiga, y ahora tal vez ya está montando bici haciendo Cross por esas montañas... 

Quizás son unas expresiones que fluyen a través de mis pensamientos, son escenas que vivo día a día entre algo de trabajo que emprendo, una melodía musical que escucho mientras yo escribo, viendo la costa del mar allá a lo lejos, obviamente desde mi ventana, y que cambie la posición de mi área de trabajo, para simplemente verte cada vez que yo miro al cielo, siendo tú quien motoriza mi inspiración, así te veo mi niña, así honro yo mis recuerdos, así yo deseo continuar creyendo que todo es posible aun con los atenuantes y las situaciones que afrontamos los presentes en un mundo controversial pero aun con esperanza e imaginación...

Un diez de Agosto de hace una año partiste sin aviso ni premeditación, un día como hoy lloramos tu regreso al mundo desde donde viniste a compartir tu aparición, tus enseñanzas, tus aprendizajes, tus arranques y tus acrobacias sin distinción, y hoy sigo viviendo las imágenes tuyas desde mis pensamientos, desde mis sueños y más allá de mi imaginación, quien te quiere, quien te ama, quien te tiene presente, tu humilde tal vez trovador, poeta y hasta escritor, narrador de esta historia y de muchas otras se despide por ahora con mucho nostalgia y amor, simplemente alguien a quien conocen como Esdras, quien escribe y seguirá escribiendo este libreto por honor y con AMOR...

Para ti Sophía...

 

 

jueves, 9 de julio de 2020

Capítulo XIII – El mejor CHOCOLATE se encuentra allá, SÍ, allá en el cielo, disfrutando a pesar de… Y cuidando ahora a su hermanita, quien llegó unos días atrás para quedarse…


Como no recordarla, como no amarla, como no quererla, fue, es y será siempre una bendición de Dios, una bendición de los Ángeles, una bendición hasta de las estrellas y del mismísimo Universo, pero bueno fue una fortuna tenerla, fue una delicia escucharla, entre sus artimañas, su franqueza, su espíritu, y su entereza para dejar muy claro que siempre fue a su manera, tal vez bailo algo, tal vez canto algo, tal vez intento jugar sobre lo básico, más allá de sus sueños de hacerlo en el mejor escenario, sin embargo y a pesar de sus limitaciones en este vecindario, pues allá arriba está a sus anchas, a su antojo y coordina desde el evento más pequeño de todo su glosario, hasta aquellos que trascienden la magnificencia de lo extraordinario, quizás lo lamentable es que todos aquellos que aun abajo aquí estamos, ni soñando podemos verlo, escucharlo o sentir todo ese alboroto, toda esa dicharachera y saltimbanqui que ocasiona sus estruendos y sus liosnotecarios  (llámese de esos asuntos que no tienen remedio, traducción o eufemismos en nuestro abecedario), porque de líos, de juergas, de bromas, y travesuras, esta pequeña y picara Princesa ya tiene cumlaude pese a su tamaño...

Por supuesto comienzo otorgándole un ajustado y saboreado nombre como buen venezolano, porque déjeme decirles que el mejor CHOCOLATE de este planeta, simplemente es y será por siempre “Muy Venezolano”, y así mismo cuando en sus mejores tiempos se exportaba a través del mundo, pues en estos tiempos no tan buenos se llevo mucho más lejos de estos escenarios, más allá del cielo, en el inagotable universo circundante de ese reino, donde el Maestro dicta cátedra, dicta mandatos, cuida a los niños, cuida a los Ángeles, les da sus charlas, les pone sus tareas, les asigna obediencia, los sumerge en ese hermoso mundo espiritual, el de hacer bien y luchar contra el inocultable mal, tratando él que den lo mejor de todos ellos, y de vez en cuando aceptando sus triquiñuelas, sus andanzas y sus peripecias, porque en algún momento de su eterna vida, tal vez él llego a ser igualmente un bebe, un niño, un ángel, un ser quien por siempre divino y universal, como lo serán todos ellos, incluida mi chocolatico traviesa, ese Ángel de la Guarda, quien se sale a veces con las suyas y ahora siempre organiza cualquier evento como por arte de magia, más allá de nuestros espacios, allá donde todo es válido, posible y eterno, donde en algún momento quizás también iremos, a cumplir posiblemente otro trabajo, otra misión, y continuar esa post-vida que absolutamente nadie conoce pero con el deseo de ser capaces de ver la belleza y hasta disfrutar de lo eterno...

Pues déjeme decirles, tal vez comentarles, o contarles popularmente hablando, recién llegó Issa, sí, así le puse YO, simple, aunque su nombre suena a Reina, a quien moverá tal vez cielo y tierra, quien tiene las mismas características de su antecesora, es y será siempre a su manera, y no a la manera de los demás, porque déjeme decirles también, ella llegó anticipada, con un día de antelación, aun cuando estaba pautada para el siguiente, pero NO, definitivamente no iba a ser así, sería a la manera de las “Chocolinas”, Sophía como el Chocolate Oscuro, amargo y dulce a la vez, adictivo e insuperable, y la otra, Issa, como el buen Chocolate Blanco, dulcito, sabrosito, tan rico y tan gustosamente envidiable al paladar, pues sí, fue un día del Arquitecto para Venezuela, un día conmemorativo en la consagración como nación en los Unaited Esteis (a nuestro vocabulario), y un día para mí en lo particular y en complicidad con su hermanita Sophía, un día re-memorable a partir de ahora, porque el 4 de Julio del 2020,  llegó en un vuelo tipo Chárter, fletado especial procedente desde los Cielos, Isabella Victoria, quien vino literalmente a quedarse, a aprender, a nutrir de amor palpable e inagotable, a dejar su marca inevitable, y a quien le contaremos a través de cuentos, anécdotas, sucesos, imágenes y hasta videos, quien fue su hermana, que hizo ella en ese tiempo corto pero bello, que dejo muchas sonrisas y recuerdos como también su marca innegable...

Claro, era inevitable la presencia espiritual de mi Princesa, esa visita en ese quirófano a la espera del nacimiento de su hermana Issa, sí, pues Sophía, sí, ella estuvo ahí, me lo conto luego entre mis sueños, el único sitio donde yo tengo la oportunidad de verla, tan avispada, tremenda y risueña como siempre, haciendo de mis noches un mágico momento insuperable, otorgándome más y más vida y diciéndome que jamás me rinda, a pesar de todo, a pesar de estar a veces tan cuesta arriba, porque ella siempre así lo decía, a su hermosa Mamá, eventualmente también a su Papa, y a todos aquellos que la conocieron y sostuvieron con ella un espacio de tiempo que quedo plasmado en cada uno de sus pensamientos “Tranquilo, todo estará bien”, y así mismo es y ha sido, como también yo espero seguirá siendo así, a pesar de...

Hoy un día más, un día DIEZ de cada mes, cumplo o por lo menos eso intento mi pequeña niña, cumplo mi compromiso de dejar unas pocas letras describiendo un poco de ti a mi manera, de tu bella historia, de ese poco tiempo de vida existencial a pesar de yo no haber podido disfrutar ese tanto de tu presencia tan real, pero aun así yo te agradezco tú seas mi inspiración hoy y te convirtieras en mi pequeña MUSA, así tan traviesa, tan pícara, tan tremenda, a veces tan terca, que de nada raro eso podía faltar, se lleva en la sangre, y aun así yo disfruto en esas pocas ocasiones donde simplemente logro verte a veces tan lejos y otras tan cerca a través de mis sueños, en mi espacio tan particular, donde en ocasiones leo, en otras escribo, y en algunas interactúo con gente tan desconocida, como con los buenos conocidos, donde imagino, donde creo, donde idealizo, donde también planeo como si volase a cielo abierto, como si fuese conducido por esa legión de Ángeles que tu comandas desde el cielo, con ese color particular a CHOCOLATE en el mejor de los cielos y tan nuestro, donde todo puede pasar, más allá de las fantasías, ilusiones y sueños, donde y a pesar de un tiempo incontable, a veces tan efímero e inagotable, pareciese fuese eterno y hasta envidiable, pues si mi pequeña niña, así paso yo los días, entre pensamientos, muchos buenos y asombrosos, y otros no tanto porque no somos para nada perfectos, pero tú me has dado cuerda y fortaleza para esperar, para superar, para continuar y maniobrar en este mundo tan extraño, tan contradictorio, tan volátil y definitivamente asombroso, porque como se dice desde los anaqueles más antiguos de nuestra historia, aun entre calamidades, complicaciones, guerras y traiciones, el bien siempre superara la barrera del mal, la esperanza nunca muere y los sueños siempre se alcanzarán en la medida de nuestros esfuerzos, trabajos y sacrificios, y cariño, tú has influido definitivamente bastante en ello...

Hay muchas anécdotas referentes a ti, cuentos, sucesos, momentos, que muchos otros conocen mejor que yo, y que en su tiempo simplemente yo escucharé, interpretaré, describiré y plasmaré en esta pequeña historia de vida, que mantengo celosamente entre mis cosas más bonitas, entre esos tesoros que espero algún día publicarlo como un bello libro, que estará en alguna estantería de alguna librería, o simplemente en mi Biblioteca personal, y no como un libro más, sino como ese libro tan especial, que me hizo soñar, que me hizo visualizar, sentir y anhelar, que este viaje aún le quedan leguas por andar, y que de una u otra manera he de plasmar parte de mi historia, como yo plasmo o intento plasmar parte de la tuya, para que le cuentan a las siguientes generaciones, a tu hermanita, a los hijos de ella, y a los hijos de ellos, quien fuiste, que hiciste, quienes fuimos, que hicimos, que dejamos, y quizás como han de recordarnos, o simplemente como queremos que nos recuerden, aun en esos tiempos que ni tu ni yo podamos volver a vivir así regresáramos, porque esta vida lamentablemente es una sola mi niña, y la tenemos que vivir de la mejor manera posible, así como tu lograste tener la oportunidad de cantar, bailar, reír, hacer reír, comer, disfrutar, y mil veces intentar y por lo menos un poco entender a quienes disfrutaron de tu presencia que fue tan real, realmente muy corta, pero muy real...

Yo aspiro llegar a los cien y quizás un poco más, porque como bien tú me has dicho “TÚ AÚN TIENES MUCHAS LEGUAS QUE ANDAR”, entonces literalmente interpreto que me queda mucho por lograr y contar, por plasmar y narrar, por vivir y soñar, y por supuesto para engrosar tu Historia de Vida, aunque sea desde la esencia espiritual, con anécdotas y momentos que dejaste aquí muy marcados en esta familia tan peculiar, y que yo pretendo disfrutarán algún día tu hermanita Issa, cuando ella tenga la edad, y logre entender quien fue Sophía, la Princesa de Chocolate que vino a este mundo no únicamente a pasar, sino que nos vino a hacer que fuésemos mejores a pesar de una inesperada partida que tal vez no se podía evitar, y que entre esa tristeza y melancolía, entre lágrimas vivas, llantos inconsolables, pues un recuerdo bonito yo intento dejar, y que tú me sigas transmitiendo esas energías tan positivas para seguir andando por este mundo tan controversial...

Aquí estamos todavía algunos, aquí seguimos entre espasmos, angustias, sorpresas, risas, una que otra tristeza, entre anhelos y entre sueños de marchas, entre copas y andanzas, entre versos y poesías, entre cuentos de alcoba e historias de vida, entre palabras y frases que para algunos inspiran, para otros tal vez sea parte de la vida, entre composiciones, canciones y melodías, entre rascarme la cabeza en ocasiones, reírme de mi mismo, y acordarme de ti en esos momentos de introspectiva, simplemente para despertar de un momento de vida y caer aletargado en ese sueño de maravilla, y continuar soñando que llegaremos tan lejos como cada uno de nosotros nos propongamos en esta oportunidad de vida, y que tú seguirás diciéndome “TRANQUILO, TODO PASARÁ Y ESTARÁ BIEN”, y entonces yo volveré nuevamente a la vida y superaré los atenuantes que en ocasiones quieren alterar nuestro anhelo de vivirla, TE AMO CARAJITA, TE RECUERDO, TE ESCRIBO y yo espero continúen leyendo aquellos que honran tu memoria a través de estas humildes letras que yo intento narrar de como llegaste y como aun tú sigues por acá haciendo de las tuyas en este inexorable mundo lleno de controversias, tristezas y alegrías, tu narrador de historia, tú loco por siempre y como también siempre quise que tú me dijeras, simplemente... Esdras...


domingo, 5 de julio de 2020

Una nueva historia, una llegada, un comienzo, Isabella Victoria - Capitulo 1 - La llegada


Un nuevo comienzo, una llegada anticipada, una esperanza, un camino por recorrer… Bienvenida Isabella Victoria, una nueva historia se está por contar…

Desde algún lugar de este asombroso cielo, desde los incognitos recodos de este majestuoso universo, procedente en un vuelo habilitado por ella misma y tal vez con la ayuda de tu hermana Sophía, no como lo habían previamente establecido aquí, este angelito al igual que su hermanita han escrito, establecido y decretado desde el principio, que llegarían cuando ellas así lo desearan, porque vienen a cumplir metas, vienen a trascender sobre esta tierra mágica, vienen también para aprender en mayor proporción, y para dejar saber que nada es al azar, ni a la suerte, ni en ocasiones a la explicación, y que todo sucede porque así ha de ser, y que esta generación viene dispuesta a intentar cambiar para bien lo que por generaciones se ha mantenido como un paradigma referencial, cambiar en mejor proporción para alcanzar un mejor bienestar, un mejor futuro y una visión hacia un mundo mejor...

Hoy 4 de Julio del 2020, una fecha tal vez bastante particular, llena de expectativas, llena de circunstancias, conmemorativa en diversos aspectos y contextos en algunas partes del mundo, ahora se le suma tu anticipado arribo mi bella Princesa… Tú hermosa niña, de piel blanca y ojos notablemente curiosos, llamativos, deseosos de conocer y aprender, de compartir y entregar, llantos de amor, de devoción y alegría, llenos de vida y muchas expectativas, tu hermana Sophía estuvo ahí presente, en el desembarco hacia esta nueva vida, acompañándote y deseándote lo mejor en este proceso de enseñanzas, aprendizajes, nuevos cambios, compromisos y trascendental historia de vida, con la esperanza de retornar a esa alegría que se había desaparecido temporalmente, encontrar esa armonía y equilibrio que tanta falta hace en ese círculo de tu familia, tus nuevos amigos y tus emprendimientos hacia tu propio destino, forjado con tus ganas, con tus pasiones y tus deseos, esos que vienen desde tu ser interior bastante fortalecidos, y con unos padres orgullosos, felizmente contentos y agradecidos por esta nueva oportunidad...

Quizás aun hay mucha tela que cortar, apenas es el principio de un camino que estás tú por comenzar a transitar, largo, a veces tranquilo y otras tal vez complejo, lleno de algunos baches, cuestas y hasta momentos de soledad, lleno de vicisitudes, es la magia del mismo universo quien te da hoy la oportunidad de disfrutar de esta vida sin dudar, es la esencia misma de un ser que vienes tu a moldear, es el amor que transmites y contagiaras a muchos más allá de la comprensión y la felicidad, es el principio de una historia que yo intentaré interpretar, describiendo eventos y momentos en ese pequeño libro que algún día tú leerás, tal vez para comprender cuál fue el impacto de tu llegada en un momento quizás hasta crucial, donde entenderás la trascendencia de ese antes y ese después en un proceso bastante particular, donde tu vida estará llena de aventuras, de enseñanzas, de juegos y malabares, de picardías y curiosidades, de gente muy cercana y aferrada a ti en este proceso de cambios y aprendizajes, tú eres y seguirás siendo lo que eres, moldeada a tu esencia, a las circunstancias y donde tú misma forjaras tu propio destino, partiendo de un tiempo memorable escrito con destellos de composiciones musicales, de versos y poesías, de juergas y travesuras, de momentos inolvidables que posiblemente puedan quedar plasmados en imágenes que dirán más que las palabras, donde todo será posible, hasta alcanzar tus sueños e ilusiones en un mundo tan controversial, como asombroso el cual tu misma podrás ver, escuchar, probar y sentir a lo largo de este tiempo que hoy comenzaras a disfrutar...

Hay, habrán y continuaran llegando personas a tu vida, compartirás momentos de alegría, como también sus momento de penas y tristezas, estarás expuesta a elecciones y decisiones, aprenderás lo esencial de esta vida, es un proceso largo y extendido, donde no hay una pausa porque el tiempo no se detiene, donde intentaré llegar lo más lejos que yo pueda, en aras de escribir y plasmar esa historia que hay que refrendar, plasmar y dejar, tanto para ti, como para quienes posteriormente vendrán detrás de ti, y donde prevalecerá el amor de una hermosa hija, el amor de una hermana desde el medio espiritual, el amor de LA MEJOR MAMA del mundo y de un NOBLE PADRE por entregarte lo mejor de ellos más allá de lo material, el amor de una familia que te ven hoy como la luz que ilumina un camino y hacia una nueva oportunidad, el amor de un humilde narrador de historias para convertirte en una inspiración especial, en una musa al igual que tú hermana Sophía se convirtió en un momento circunstancial, y donde cada quien aportará un poco de cada quién, con tal de ver como se moldea el carácter y tú personalidad, ese el de una chica guerrera, luchadora, victoriosa, tal como lo expresa literalmente tu nombre, de una niña traviesa, curiosa, pícara, entendida, lista y hábil para aceptar, entender y entregar lo mejor de tu vida hacia un camino lleno de un poco de todo, en este mundo tal vez tan controversial...

La vida mi querida Princesa es un cúmulo de circunstancias, de eventos y momentos, donde hay y habrán elecciones y decisiones, quizás algunas oportunas y exitosas, como también algunas no tan buenas y defectuosas, pero eso te permitirá aprender a asumir las consecuencias de las mismas y a aprender de los errores que nos dan la fuerza y el coraje de superar todas esas dificultades, para intentar aportar lo mejor de ti hacia un mundo tal vez mucho mejor, hacia un futuro prometedor y hacia un camino mucho más alentador, así que mi querida niña, mi Isabella, abre tus ojos como los abriste en ese momento crucial de luz en tu vida, ábrelos más allá de lo esencial, visualiza lo mejor que tu traes para transmitir tu esencia a los demás, será la dicha y la prosperidad la orden de cada día, será la felicidad que construirás junto a los tuyos y en aras de encontrar tu lugar en este momento y ciclo de vida que hoy Dios y el universo te dan, bienvenida a este mundo, a esta vida, a esta oportunidad y que este sea el comienzo de una historia narrada de la mejor manera posible, junto a quienes te ayudaran a moldear a la chica victoriosa que tuvo la osadía de llegar antes de lo establecido, porque así eres tú, un ser simplemente muy especial...

Desde mi recinto, desde mi corazón y mis sentimientos, desde mi visión acerca de un poco y de todo, desde mis humildes manos y pensamientos, dejo aquí el primer capítulo de una historia que hoy está por iniciar, tú humilde narrador de anécdotas, de cuentos, de poemas, de versos e historias, de melodías armoniosas y solamente para ti como para tu hermana Sophía, alguien llamado Esdras... Bienvenida Issa…



martes, 9 de junio de 2020

Capítulo XII - Historias que se cruzan, de ayer y de mañana, suenan campanadas, suenan los destellos de un milagro, es mi ángel de la guarda quien trae los sonidos junto a un hermoso rosario…


No es de noche, es aun pleno día... Mirá” los rayos del sol que iluminan los abetos por allá en la serranía, tal vez un poco más allá sigue siendo toda una algarabí... Se acorta el tiempo y su hermana ya da muestras de salir en su momento, y mientras tanto la vigilia desde los cielos va surcando esas melodías que a lo lejos ya van cantando... ¿Quién? ¡¡¡Preguntan por ahí!!!... Los ángeles desde el majestuoso vecindario, allá por las nubes, allá desde el cielo eterno, donde solo la inocencia y la bondad vienen entonando, tal vez hasta esas canciones para la bailaora de flamenco que va calando, la de aquella niña, la de borlas blancas sobre tela roja y faralaos que adornan por siempre con gestos y mucho trapo, alza la mano, gira su cuerpo porque ella encabeza la balandra de Isabella que llegará prontamente mostrando tanto, para alegrar nuevamente la vida en estas tierras donde ocurren a veces los venerables Milagros...

No es de noche, es aun pleno día... Escuchá” sí, allá a lo lejos los versos de amor y hasta muchos otros cantos, se confunden con el viento, se diluyen entre sonetos, a través de las ramas, el de las aves, el de ese jilguero que canta por la mañana cuando la luz despunta entre rayo y rayo, cruzando las nubles, atravesando la diana para cantar Victoria, porque ella llegará para disuadir la nueva generación de chavales en este día santo, tal como lo hizo en la antesala la bella Sophía, quien marco la pauta, quién señalo el camino, pero tuvo que retornar hasta el cielo sin entender el porqué entre tanto llanto, sin embargo ella no abandona a los suyos, aunque no la vean en este presente donde se mueven los del corretaje y los otrora del vecindario...

No es de noche, es aun pleno día... “Sentí” sí, y solo déjalo fluir, porque quizás entre estas palabras que el narrador de esta historia les deja desde un corazón por quien ríe y llora, por quien cuenta y cuenta entre poesía, versos y sueños de gloria, deja a sus anchas un pequeño homenaje a quien fuese su musa, a quien sigue siendo su inspiración más allá de esos sueños donde en ocasiones la ve, la escucha, la siente y ella le dice: “No te preocupéis, porque todo estará bien…” Y ella entonces le suelta esa sonrisa entre su jactancia y picardía para que él entienda “Solo plasma mi alegría, aquella que no terminé de dejar porque tuve que regresar…” ¡¡¡Ay mi Señor como a veces me cuesta un montón, encontrar las palabras y describir una pequeña historia de amor y dolor, con pautas de algarabía, de bromas, de espasmos y galanterías, de esas tal cual picardías, al estilo muy propio de aquella niña de aquellos días, la que aun todos recuerdan como la Princesa que llegó para esos días!!!...

No es de noche, es aun pleno día... “Dejá la vaina mijito”, dijo la señora quien la cuidaba, la mamaíta quien le encontraba todos los trucos y las mañas, esas manías que ella siempre sacaba, pero con quien nunca pudo doblegarla, porque los años no pasan en vano, y las vueltas de la vida van más allá de esos recovecos que no es cuestión de suerte y menos de su abecedario, y así pues ella dejo en todos un poquito de su intensidad y más sonrisas que algún otro llanto, de jugadora de futbol y come caraotas a escondidas, pasando por los pancitos con algo de queso y mantequilla, ya la mamaíta lo sabía, le había tomado la caída y sabía como capotearla al estilo de su propia faena, es parte de sus cuentos, de sus anécdotas y de su historia, de esos momentos que yo pretendo dejar de a poco aquí, para que en algún momento Isabella lea parte de su vida, aunque poca pero muy diversa, en ocasiones entretenida, a veces algo extraña pero tan cierta, y donde en cada capítulo publicado algo dejo de ella, tal vez a mi manera, recordando siempre sus palabras, “No te preocupes, todo va a estar bien”…

No es de noche, es aun pleno día... “Ahora suspirá”, sí, es contigo, quien lee esta pequeña historia llena de humor, de tristeza, de ilusión y algo de melancolía, como la vida misma, porque yo deseo que suspiren mientras leen esta sampablera, porque la Victoria ya está cerca, ¡¡¡SI!!! ya es cuestión de días, esa barriga sí que pesa, bien cuidada, bien abrigada, sin muchos saltos, sin muchos desatinos, tal vez algo tranquila, diferente por supuesto, y con sus propias líneas, ella regocijada en el vientre materno, escuchando y sintiendo los latidos de su madre, la mejor Mamá, la de ayer y la de estos días, quien cada noche y cada día le bendice y le expresa cuanto amor está presente a cada hora de estos bellos días, y quien le contara acerca de esas historias de su vida misma, desde su infancia hasta el día que el milagro nuevamente ocurriría, porque todo es parte del mecanismo del universo concatenado con la sincronía de nuestra vida, y porque se dice que todo está escrito, para Isabella, para Sophía, para Adriana y también para su papá Edgar Molina, y por supuesto para este narrador de historias que asumió el papel de un errante trovador de amores, de penas y también de alegrías...

No es de noche, es pleno día… “Ay Carajo”, ¡¡¡Sí!!! Como esos sobresaltos coloquiales que en ocasiones los dejamos cada uno de nosotros en el vecindario, desde ayer hasta hoy, y seguirá siendo mañana y quizás por siempre, tal vez la escucharemos a ella repetir nuestras manías, nuestras ocurrencias, nuestro folclore, porque es parte de nuestro legado, de la mejor manera posible y entendiendo que el mundo hoy sigue evolucionando, cambiando de una u otra manera, en ocasiones para bien, en otras para aprender, y a ella le tocara lo mismo, porque la Balandra ya está navegando, viene con las velas a sotavento, amainando esos vientos de cambio, junto a la bandada de gaviotas, junto a los delfines y a las maromas de estos argonautas, entre valles y montañas por la Serranía, cruzando nubes en tiempos tal vez de cuaresma o de luna llena, no lo sabemos, porque el único que dispone es el Maestro redentor de los milagros, y quienes a pesar de haber ya cruzado por estas corrientes, pues ellos aun se sienten y se comportan como la primera vez que todos en su momento los auparon y los llevaron, padres primerizos nuevamente, esos de pañaleras, de teteros, con el coche, los paquetes y el vainero que deben llevar cada vez que salgan a cualquier lado... Insisto es la vida, es el universo, son los ángeles quienes los cuidan y comandando la tropa sigue la líder siendo la Niña Bailaora, cuidando a su hermana que ya está llegando...

¡¡¡A Dios, sígueme dando luz por todo este relicario, por esta sampablera de palabras, de entuertos armados como un canto, de versos y no tanto de poesía, pero si con algo de humor, un poco  de chispa y algarabía, simplemente para recordar a mi Princesa a quien siempre será mi traviesa Sophía, a quien le dedico estas líneas cada treinta días, a quien le escribo parte de su historia y de su corta vida, a quien le entregaré estas anécdotas, a su madre quien es mi hija, y a su hermana la que pronto arribara y la llamarán Isabella Victoria, porque será bueno ella lea en el futuro de algo que no podrá vivir, pero si tal vez sentir por quien se escuchan hoy los cantares, las campanadas y los cánticos de ese amor que ella ha dejado en nuestros corazones!!!...

¡¡¡Ay Dios sigue dándome vida, algo de sabiduría, conciencia plena, imaginación y esas ganas de continuar plasmando lo que hoy trato con tanta alegría, continuar escribiendo, continuar narrando algunas historias, algunas novelas, algunas poesías, algunas dedicatorias, porque eso lo encontré como ese salvavidas, ese artificio que me deja plasmar desde mi ilusión y hasta las fantasías, porque así como agradezco a mi niña, a mi pequeña Princesa Sophía, he de agradecer también a la Princesa Isabella, quien será parte de esta historia de vida, y quien me dará aún más estimulo quizás para seguir escribiendo un poco de todo, incluso hasta parte de mi historia de vida!!!...

Hoy cariño, en este capítulo un poco de todo, de ti, de tu bella hermana quien está por llegar, de tus padres y hasta de mi, y luego aportaré un poco de aquellos que también siguen siendo parte de ti, pero todo a su tiempo Princesa, y hasta este momento, te agradezco también a ti, si a ti, a quien ha llegado hasta aquí leyendo esta sampablera de palabras versadas con algo de alegría, con algo de emoción y hasta de melancolía, porque recuerden, es simplemente un pequeño tributo para que nadie la olvide aun en los tiempos de celebración y de alegría, aun entendiendo que no estás presente, pero que estás aún más cerca de lo que muchos no ven en estos días... Quien te siente, quien te quiere, quien te recuerda, tu errante caballero de mil palabras para el cielo, tu narrador de tu historia y ahora la de tu hermanita, simplemente… Esdras… ¡¡¡Gracias!!!...