martes, 27 de marzo de 2018

Almas Sedientas en el Deseo Universal… Amor…


Somos almas sedientas de deseos, de miles de sueños, de esas pasiones y esas sensaciones muchas veces inexplicables, pero que tientan desde lo más profundo de nuestro ser, como gritos en silencio, de esos que a veces ahogan, y a veces eso nos da miedo, si, realmente tememos fallar, tememos hacer sentirnos mal, y peor aún, creemos hacer sentir mal a quien muchas veces nos acompañan sin pensar, que esos no condicionan, porque simplemente están porque es su decisión ahí estar...

Somos seres que vivimos de elecciones, elegimos para bien o para mal, y no precisamente por errar, elegimos porque algo intuimos desde ese ser interior que nos lleva incluso hasta pecar, y si de Amor se trata, simplemente Dios nunca juzgo a nadie por amar, profeso abiertamente al prójimo siempre para amar, y aunque vivimos en una sociedad hasta a veces atorrante, cruel y despiadada, no por ello consideramos que todo es malo sin pensar en más nada, no, simplemente soy de los que profesa que debemos separar lo que pensamos de lo que sentimos, la mente a veces es macabra, y no literalmente sobre su significado, sino más bien sobre lo que nos nubla en la mente y nos confunde a nuestra alma...

Somos seres imperfectos, volubles y hasta a veces irascibles o molestos, no precisamente por lo que sentimos, sino por nuestras acciones y reacciones sobre lo que creemos, causando daños colaterales sobre lo que hacemos, pero cuando hay sentimientos de por medio, y hemos elegido abiertamente por eso que llamamos destino, futuro o para compartir sobre lo que deseamos, nada cambia esos sentimientos, más allá de lo que irracionalmente muchas veces hacemos, y esa es la razón por la cual jamás seremos esos seres quizás idealizados como perfectos...

Somos almas errantes en busca de una luz o de un destello, somos almas que expresamos lo que sentimos, y no se trata de callar, no se trata de evitar, no se trata de dudar, simplemente actuamos muchas veces sin comprender que a nuestro lado muchas veces alguien siempre está, muchas veces asumimos culpas sin pensar, muchas veces dejamos todo sin ninguna necesidad, y a pesar de todo ello, en las noches de soledad, de silencios ahogados en tristezas y otras cosas que vienen y van, no terminamos de entender que a nuestra edad, nuestra palabra vale más que cualquier otro precepto comparable con lo material, simplemente porque pesa más lo espiritual, lo existencial, que todo aquello que genera confusión y banalidad...

Somos almas que nos cruzamos en este magia universal, nos encontramos sin tan siquiera pensar, sin exigir, sin pedir solamente palabras que nos entusiasmaron mucho más allá, vivimos sin tan siquiera tocarnos, sentimos sin tan siquiera vernos, nos extasiamos sin tan siquiera pensarlo, porque algo nos dice ese componente universal, porque algo nos deja toda esa magia que se cruzó más allá del umbral, porque siento lo mismo sin tan siquiera pensar, y porque me abordaste sin tan siquiera saber con quién te ibas a encontrar, y porque sentí la misma química sin tan siquiera buscar, simplemente porque el universo nos eligió a través de este mundo sin igual, y que a pesar de la distancia y de las incongruencias, aun sentimos la misma necesidad, esa de desear, de querer y de amar...

Yo intento siempre dejar fluir lo que siento, intento dejar emanar lo que aflora desde mis sentimientos ¿Mis herramientas? La única que por ahora yo dispongo, mis palabras a través de esos sentimientos, solo dejo que mis manos traduzcan lo que llevo muy dentro, así me conociste, así me conquistaste, así me seduciste, así nos sumergimos en un mundo virtual y espiritual, donde cruzamos la magia de lo subliminal, donde interactuamos sintiendo emociones y éxtasis sobre aquello que no conocías ni como referencial, y donde eso nos llevó a hablar y platicar acerca de una vida compartida basada en Amor, Deseo y Pasión, dentro de una Historia de un Romance que jamás llegaste nunca a pensar, y donde entendimos que a nuestro alrededor muchas cosas probablemente iban a pasar, pero que no termine entendiendo hasta donde tú estabas dispuesta a llegar...

Yo intento comprender todo lo que por tus pensamientos quizás aún giran sin cesar, o tal vez sientas confusión al igual que yo por decisiones que nos aislaron radicalmente, sin saber realmente hacia donde nos llevara esto, si antes no intentamos remediar una elección que en algún momento ambos hicimos sintiendo Amor, más allá de lo que jamás imaginaste emanar, simplemente yo intento llegar a ti como tú llegaste a mí, arriesgando todo lo que muy por dentro llevamos, sin medir y sin pensar, porque con los Sentimientos no hay dudas, no hay mentiras, no hay distracción, no existe aún un lenguaje que distraiga esa justa atención hacia eso que conocemos tú y yo como Amor…

Yo intento hasta que tú lo permitas, decirte que en mi existe la palabra honor, devoción, convicción, fe, determinación y mucho Amor, y creo eso tú lo sabes, simplemente porque las palabras no se las lleva el viento, ellas llegan donde deben llegar, a tu corazón, te hable, te escribí, te exprese y te manifesté mi deseo de hacer una vida junto a ti, así como tú en algún momento lo manifestaste de igual manera, muy a pesar de mis defectos, de tus defectos, de mis tribulaciones, de tus tribulaciones, y de nuestras elecciones y decisiones…

Yo intento a pesar de la distancia, de las limitaciones físicas, de las condiciones que aún tenemos, y de las incongruencias que a veces nos perturban y nos conmueven, acercarme de alguna manera a ti, y esta no es la primera vez que yo lo hago, y quizás tampoco sea la última, pero solo te dejo algo en tus pensamientos, en el Amor no se ruega, no se condiciona, no se limita a enmudecer o evitar lo que nunca ha de suceder, simplemente lo que no se quiere, no sucede, simplemente porque no se obliga, no se somete, solo se deja fluir y emanar como Agua de Manantial, como las Flores en Primavera, como el Fuego Eterno que nos quema, pero que nos deja vivir más allá de lo que jamás aun tu imaginas y por el que tu quizás te aferras...

Yo intento hacerte comprender que mis sentimientos siguen siendo tan reales, tan honestos, tan fieles, que solo a través de estas palabras yo te dejo un poco de mí, sin pedirte nada a cambio, tan solo eso que tú me has entregado, simplemente Tú, con ese Amor y esa Pasión que llegaron a mi Corazón...

Desde alguien quien desde el Cielo, desde un lugar en esta Tierra, simplemente tiene algo más que Amor...
Un hombre a quien tú conoces como Esdras...

miércoles, 14 de febrero de 2018

Un encuentro, un deseo y una celebracion en el Dia de los Enamorados...



Como en toda “Historia de Amor” siempre ha de haber dos seres quienes buscan sigilosamente pertenecer y compartir mil emociones y sensaciones, sobre un tiempo y un espacio finito, ellos partirán cada uno por su lado llenos de esperanzas, de sueños y de sorpresas, emprendiendo ese viaje quizás largo, extenuante, a veces muy solitario, nublado, contradictorio y de sorpresivos encuentros, donde la vida nos regala momentos, donde la vida nos somete a pruebas, donde la vida simplemente tal vez juega un papel determinante, al dejarnos algunas huellas, unas migas y hasta esas trampas, para emplazarte a esos exámenes que delatan tus valores, tu compromiso y eso llamado persistencia…

Como en toda “Historia de Amor” hay elecciones, decisiones, vacilaciones, moralejas, decepciones, sufrimientos, sacrificios y consecuencias, que nos dejan mil lecciones, nos dejan enseñanzas, nos permiten ver nuestro pasado, ver nuestro presente y vislumbrar un futuro promisorio, cubierto de expectativas y de anhelos, aun cuando las preguntas y el escepticismo muchas veces nos limitan y nos secuestran los deseos de creer y de tener fe, que más allá de ese tiempo que a veces nos atormenta, simplemente también nos alimenta ese sentimiento intangible pero frenético, que nos desborda hacia esos caminos y esos encuentros…

Como en toda “Historia de Amor” hay eventos que nos marcan, hay situaciones que muchas veces crees que tu manejas, y a pesar de tus ansias, eliges y encuentras un encuentro fortuito que te lleva a esos momentos de discordia y deseos, de creer que es ese encuentro secreto, ese que buscas incansablemente hasta que te das cuenta que es un espejismo, un tormento, un desasosiego hasta perverso, y entonces decides abandonar, volar, escapar de ese obstáculo sin sentido, pero entendiendo que toda prueba en el hecho, es solo una afrenta que abordas con mucho sentimiento, para cruzar ese umbral que apertura una nueva oportunidad hacia un camino lleno de sortilegios…

Como en toda “Historia de Amor” solamente debemos aprender a ser perseverantes, humildes, constantes, creyentes e intuitivos, para aprender también de nuestro maestro el sabio tiempo, quien nos da aquellas respuestas acerca de lo que al principio no entendemos, y continuar el camino hacia ese futuro tal vez incierto, pero definitivamente mejor que todo lo anterior, que nos marcó y nos enseñó que todo llega en el tiempo perfecto, no el tuyo, ni el mío, ni el de los otros, sino el de Dios y el Universo…

Porque son ellos quienes terminan confabulando con aquellas almas llenas de bondad, de amor y comprensión, de nobleza y solidaridad, de ternura y de honor, para entregarnos las migas que nos llevan hacia ese encuentro inevitable, sorprendente y hasta inolvidable, entendiendo que nunca será demasiado tarde para comenzar, y nunca será demasiado temprano para esperar, por todo lo que nos merecemos y lo que nos coloca frente a las puertas del comienzo de nuestra propia historia, esa que marca quizás el inicio de ese capítulo de vida donde aparecen dos seres buscando su lugar en este tal vez valioso tiempo…

Y es así “Mi Vida” como yo interpreto mis emociones, mis sentimientos, y hasta esos misterios que ni yo mismo comprendo, pero que a pesar de todo yo acepto, y dejo fluir sin miedo, con profunda convicción y compromiso, porque agradezco mil veces por todo lo que en nuestra historia de vida ocurrió, porque también pido perdón por quizás el daño que yo ocasione por intentar buscar la felicidad obligada y no merecida, porque termino entendiendo que solamente ese Maestro y nuestro maravilloso Universo nos juntó, cuando ninguno de los dos buscábamos nada, salvo continuar con nuestra propia historia de vida, a pesar de las esperanzas, a pesar de nuestros sueños y a pesar de los mil intentos de encontrar el camino correcto, y henos aquí, soñando, sintiendo, anhelando, queriendo, intentando y ya muy cerca de comenzar nuestro propio libro, ese que marcara el inicio de una historia de vida, una historia de esperanzas, una “Historia de Amor”…

Este es el comienzo de estas páginas en blanco, las de nuestro libro, las de nuestra “Historia de Amor”, la de nuestro futuro, lleno de romance, deseos, pasión, arrebatos, aventuras y sueños, lleno de esperanza por una vida llena de felicidad, armonía y equilibrio, donde afrontaremos juntos los atenuantes que probaran nuestra fortaleza y compromiso, y juntos caminaremos, navegaremos y volaremos hacia ese destino incierto, pero lleno de sorpresas, de trabajo, de constancia y de inolvidables momentos, con sacrificios y con decisiones por lo mejor de nuestro tiempo, agradezco por tu entrega, por tu existencia, por tus nobles sentimientos y por elegirme en ese fortuito encuentro…

Quien te ama, quien te quiere, quien te venera, quien te adora y quien se aferra a una vida plena, juntos de la mano para construir un pequeño mundo lleno de tal vez sorpresas, en este mundo un poco loco, contradictorio, a veces injusto y cruel, pero definitivamente asombroso…  
Tu poeta loco, aventurero, misterioso y como dices tú, único e irreal, simplemente Esdras…

lunes, 5 de febrero de 2018

La chica de la Pijama Roja – Capítulo VIII - “Cuando el Universo responde a los sueños, cuando deja migas, y cuando tolo lo deja a mera interpretación…”



Mientras al otro lado, tal vez lejos, tal vez no tanto, pero con esos deseos de quizás acercarse a muchos, o quizás a nadie en particular, simplemente alguien escribía, alguien plasmaba y dejaba a través de algunas palabras, de esas que entre versos, prosas, romances y con un toque de poesía, daban cierta emotividad, dejaban ese sentimiento, y esas sensaciones que fluían sin dejar nada a la especulación, sin personalizar acerca de su intención, y sin dejar de transmitir esperanza, honestidad, afecto y hasta ese loco y desenfrenado amor subliminal, ese que embriagaba como el dulce sabor adictivo al que no puedes dejar de sentir en el paladar, porque así era su alma quien se volcaba a través de sus palabras, con todo aquello que mantuvo quizás guardado tiempo muy atrás, y que ahora solo regalaba como homenaje a lo que alguna vez reprimió por temor a dejar al descubierto la naturaleza de un mundo interior, lleno de armonía, de anhelos y de ese algo de paz espiritual con sueños de...



Quizás aquello que escribió sonó a un reclamo, definitivamente, tal vez con razón o sin ella, tal vez porque había algo mucho más que la esperanza de una réplica acerca de su propia reacción, tal vez sentía que necesitaba conocer algo más, sentir algo más, porque y quien es, ir posiblemente hacia una vertiente desconocida, que le tentaban sensaciones nunca antes exploradas, pero que a pesar de sus dudas o miedos, estaba con disposición de arriesgar más allá de lo que pensaba, porque inconscientemente lo sentía, lo intuía, y algo le decía que valdría la pena tomar el riesgo considerando perderse más allá de un ocaso, de un amanecer, o de un vislumbrado y aletargado palidecer...



Algunas personas de su entorno muy cercano consideraban que esos comentarios estaban de alguna manera personalizados, que eran muy directos, sin embargo difería de ello, y a pesar de todo eso sabía que la única manera de mantener cierta atención sobre ese entorno, era propiciar reacciones a sus publicaciones con cierto contenido emocional, cargado de indulgencia y hasta sobriedad, porque si sabía que de una u otra manera encontraría de manera inicial palabras de aliento, de inspiración, de honestidad, de afecto y hasta de ese amor buscado sin aun aceptarlo, de eso que contradictoriamente no disponía de parámetros referenciales, y que al mismo tiempo carecía de credibilidad o suspicacia, simplemente porque no lo entendía, pero a pesar de todo eso, daría el resto, apostaría a ganar, porque esa era su naturaleza, su determinación, era inevitable, definitivamente se convirtió en un reto personal...



Un nuevo día se avizoraba, una nueva entrega, un nuevo reto en ese día a día convencional, una melodía inundaba con aquella fragancia, con olor a caramelo, a sándalo, a roble de cerezo, a versos en el tiempo, a encuentros taciturnos volcados sobre el viento, si, era eso lo que le atormentaba, era eso lo que le fascinaba quizás, eran esos latidos pidiendo desde el fondo querer saber más, especulando, imaginando, sospechando, palabras seductoras que envolvían su mente, su alma, su éxtasis que no le dejaba hasta ni pensar conscientemente, y sabía que estaba entrando a un mundo nunca antes expuesto, y sin embargo su silencio tal vez delataba más de lo que ocultaba, diciendo “Todo está bien, no sucede nada”… Si claro, desde que las palabras existen y se aplican, las excusas sostienen cualquier disculpa así nada más...



Llamadas telefónicas continuas al celular, respuestas, preguntas, compromisos, una agenda casi cubierta hasta la saciedad, reuniones postergadas, impuntualidad frenética, el caos de una sociedad en rebeldía, protestas, cierres de calles y avenidas, muy cerca de la temporada decembrina, renuente a cualquier improvisación, pero jamás dice no, y las calles atestadas de vehículos, demasiado comercio informal, las horas pasan, el hambre llama, pero todo eso puede esperar, primero lo primero, recordó que aún pendiente hay firmas en la notaria, pero como todo, documentos faltantes, y vuelve a sonar el celular, nada importante y con ganas de mandar a… Y por supuesto a pesar de tanto frenesí y estrés, una postura impecable, mantiene su serenidad sin alzar la voz, aun enfadándose e irritándose, pero continua inalterable, simplemente es su actitud y su tal vez elegancia para continuar como lo viene haciendo desde tiempo atrás...



“Algo tienes, esa mirada tuya no es la misma desde hace días, contame si…”



“No pasa nada, es que algunas cosas no han salido como estaba previsto, y sabes bien no me gusta, no puedo tolerar tanta falta de responsabilidad…”



“Estas cosas siempre pasan, sabes bien que es así en este medio, es la gente, son las personas, sin embargo siento que hay algo más y no me quieres decir nada…”



“No hay nada, seguro… Es que… Nada…”



Si claro, ahora tú no me quieres contar, pero tarde o temprano tú me lo dirás…



Y quedaron en sus pensamientos esas palabras retumbando, repitiéndose sin cesar, como melodía que suena y suena sin parar, y deseaba terminase el día simplemente para llegar y revisar, lo que tanto ansiaban sus ojos mirar, leer y definitivamente solo quedaba tal vez suspirar...



“Vamos a detenernos en la próxima esquina, un té, un chocolate caliente, unas rosquillas de canela, o cualquier otra cosa que nos provoque, vamos a comer algo y así nos relajamos un poco… ¿Te parece?...



Ok, busquemos donde estacionar y quizás eso me hace falta. Ni siquiera hemos almorzado, mira la hora, y aún queda la cita de las 5.30 pm. También yo necesito pasar por la oficina, debo revisar algunos puntos pendientes que aún no han resuelto allá, y eso me molesta…”



“Mira allá, adelante, está saliendo un carro, ese es el puesto perfecto…”



“Si… nos quedaremos unos veinte minutos, pero yo deseo comer algo más, ahí vemos…”



Luego de aparcar, bajaron del auto, lo cerraron y se dispusieron a entrar al local, había poca gente, no hacía calor, tampoco estaba fría la tarde, a pesar de la nubosidad, era un día normal, muy a pesar de que no lo sentía como otros días, y solo restaba esperar...



Por supuesto decidieron comer algo más que las solo rosquillas de canela, disfrutaron de una taza de chocolate caliente, se rieron un rato acerca de esos aspectos personales triviales, comentaron acerca de otras posibles oportunidades de negocios, y eventualmente intentaba llegar más allá de lo que la conversación animada estaba, pero nada, no había manera de soltar un ápice de esa preocupación muy personal, eso era algo muy reservado para su llegada a casa, así lo tenía previsto, y nada ni nadie podía cambiar eso, definitivamente...



Fueron a la bendita reunión de las 5.30 de la tarde y para variar los dichosos clientes llegarían 25 minutos después. La reunión se prolongó casi por una hora, podría decir que quizás a pesar de la bendita impuntualidad, habría valido la pena la espera, el negocio ya estaba sobre la mesa, los clientes habrían de aceptar la propuesta y solo quedaba la formalidad de la documentación, firmas de compromisos y continuar con lo pautado...



De esa manera todos se despidieron, cada quien en busca de sus vehículos, rumbo a sus compromisos familiares finalizando las actividades programadas, y la noche ya había caído, un cielo casi despejado repentinamente, y una brisa nocturna algo fría, destellos sobre la montaña, como relámpagos a lo lejos, y un zumbido interno al oído no frecuente le indicaba que había llegado la hora de esa respuesta esperada, de esa exigencia que a su criterio estuvo justificada, solo restaba llegar a casa y revisar entre tantas otras cosas que normalmente también hacia, pero esa, si, esa, esa era más importante que todo lo demás, es decir, todo lo demás podría esperar, primero lo primero...



Antes de llegar la dejo en su casa y continúo a la suya, sin antes no recibir un llamado de atención… “Ahora te llamo, sigues estando ausente, en otro lugar y tú no eres así, contame, contame, deja salir eso que te reprime...”



“Y por supuesto las palabras adecuadas... ¿Qué? No pasa nada, en serio, nada…”



“Te llamo ahora más tarde, voy a ver que me dejaron, y tú me dirás…”



En el camino a casa, solo pensaba, meditaba, imaginaba, y sus pupilas dilatadas, con total ansiedad, con deseos de leer, deseos de llegar, de encender y entrar al entorno solo para buscar lo que ansiaba encontrar...



Al pararse un rato en la terraza como siempre lo hacía al llegar, y antes de entrar al dormitorio para relajarse, tomar la ducha y vestir de manera cómoda, decidió colocar su aparato celular sobre el pedestal, miraba más allá de lo que sus ojos podían vislumbrar, sin determinar que o quien está más allá, solo dejo su mente divagar y flotar, dejo a su mente imaginar, dejo que la ansiedad le envolviese como esos embrujos ancestrales, ya las cartas estaban echadas, y debía haber una respuesta, simplemente la que deseaba leer y quizás hasta escuchar, pero siempre los miedos, el temor a lo desconocido le hacían dudar, especulando mil cosas y donde no sabría cómo quizás reaccionar, y los perros como siempre, ladrando, era la hora, algunos llegaban, otros sacaban a pasear a otros perros, y estos se alborotaban, era normal, su sobrina apenas entraba, la vio, la saludo, llegaba de la universidad, al subir se le acerco, la miro y le pregunto cómo estaba, solo contesto bien, el trajín del día, los negocios, el trabajo, el cansancio y simplemente continuo adentro como si nada, pero ella de repente volteo, se le quedo mirando fijamente y le iba a decir algo, pero ella decidió dejarlo momentáneamente así, algo sucedía pero quizás era uno de esos días...



Contesto algunas llamadas, incluida la que le prometieron al llegar, su amiga insistía pero nada de nada, mantenía la postura, “No sucede nada, voy a cambiarme, ducharme y revisar las cosas pendientes para mañana, luego conversamos…”



Entro al dormitorio con esa ansiedad por supuesto, veía el ordenador de reojo, como queriendo evitarlo y al mismo tiempo con ganas de sentarse de una y salir de la necesidad, pero decidió cambiarse primero, luego entrar a la ducha y darse un buen baño de agua caliente, suspirar, la noche estaba algo fría, se aplicó un gel sobre el cuerpo, algo de crema hidratante, se perfumo como eventualmente lo hacía, se cepillo el cabello, los dientes, se miró al espejo, y dijo, “Bueno es hora, vayamos y terminemos con esto...”



Encendió el ordenador, espero algo, cargaron los programas, entro al entorno y vio algunas otras publicaciones muy por encima, unas amigas comentando, otros agradeciendo y otros en un tono más personal, pero eso no era de su interés en ese momento, esas pupilas definitivamente dilatadas, comenzó a buscar esa respuesta a una petición, a un reclamo, a una exigencia quizás justificada, y por supuesto, ahí estaba, abrió la publicación y entonces...

domingo, 21 de enero de 2018

La chica de la Pijama Roja – Capítulo VII - “De esas cosas que estremecen, que no sabes cómo aparecen y que te cambia la visión más allá de lo que parece…”



La sensibilidad, profundidad y manera de expresión a través de esos comentarios, argumentando en mayor proporción a la lógica y sensatez con las que los seres humanos se conducen en la vida, fue lo que llamo poderosamente su atención. Obviamente es resultado de acciones y reacciones en la mayoría de los casos, somos seres de un noventa por ciento reaccionarios y un diez por ciento a nuestra naturaleza innata, es lo que de una u otra forma define nuestro carácter y personalidad. Sin embargo se mantenía el interés en acercarse a ese misterio ambulante, a ese ser un tanto tal vez hermético, suspicaz y un poco arrogante, sin saber quién es y de donde emergió, y refiriéndose en cierta medida a no poder comprender que luego de plasmar a través de sus letras y comentar sobre ese bello parecer, simplemente no reaccionaba a los comentarios acerca de su percepción, y dejaba una interrogante que ahondaba más en esos pensamientos, si, esos que a veces no lograba sacar desde muy dentro ???????...

Se estaba convirtiendo esto en una especie de obsesión y reto al mismo tiempo, debía intentar todo lo que su esencia e intuición le indicaba, definitivamente era determinante, simplemente porque no se dejaría vencerse tan fácil, necesitaba descubrir y poner en evidencia ese interés que le abordaba cada día...

¡Y entonces entró un mensaje a su celular, este sonó avisando!...

Desde un lugar remoto, alguien hacia el contacto correspondiente, era bastante común, había desarrollado una amistad muy bonita con algunas personas de otras latitudes, gracias a la magia en el uso de las nuevas tecnologías de comunicación, donde compartes, te acercas y estableces esos vínculos virtuales que pasan a convertirse en la sustitución algunas veces de quienes no tienes a tu alrededor, para acercarte mucho más a la humanidad de la misma gente. Eran esos pequeños detalles de la vida, que inicialmente carecía en gran parte de su mundo interior, y que de una u otra manera le daban un punto de vista tal vez diferente, apuntando a la lógica y sensatez, dentro de un contexto diferente al de los demás. Todo ello producto de su formación y desarrollo de vida acentuado en el seno familiar. Quizás esa era una cualidad un tanto distinta, simplemente porque posiblemente, y a pesar de su fe religiosa, los valores y principios inculcados en su familia, y una serie de eventos que quizás marcaron su realidad, le otorgaron un carácter particular a su personalidad, con una fuerza aparente, pero con una fragilidad nunca expuesta, porque fue su elección y una decisión muy personal y particular...

¡Hola, buenos días, te he visto nuevamente con mucha frecuencia en el portal, y veo que estas compartiendo publicaciones muy bonitas desde tu muro, con un contenido un tanto diferente!...

¿Viste las respuestas del poeta? Wuaooo… No sé qué decir, pero a mí me encantan, y veo que a ti también ¿Tú lo conoces?...

Y así comenzaron a intercambiar durante largo rato diversos aspectos, tanto en lo referido al intercambio de las publicaciones como tal, las opiniones diversas acerca del grupo donde comparten emotividad y nostalgias, así como de aspectos de tipo personal, que formaba parte de ese mundo virtual, donde las personas muchas veces encuentran una manera de dejar fluir un poco de todo, a pesar de sus realidades y contextos muy particulares. Ese era parte de una vida reservada, una vida donde se ocupaban los espacios ausentes entre el intenso trabajo enriquecedor por supuesto, y sus momentos de compartir aquello que solo estaba reservado para sí mismo y sus seres extraños pero realmente muy cercanos...

Yo tengo la impresión que escribe solo para ti estos comentarios. Es lo que yo siento realmente...

No, escribe solo a la publicación, nota la manera como escoge las palabras que aun cuando se sienten muy profundas, no deja nada que delate su existencia, hace alevosía sobre quizás las experiencias diversas, pero sin personalizarlas, no creo sea para mi...

Yo insisto, escribe para ti, y es mi percepción ¿Y tú le sigues?...

Si, comencé a seguirlo y también me sigue, me gusta lo que escribe...

También a mí, pero hay algo diferente entre ustedes, te escribe a ti...

Luego de ese largo rato conversando de manera amena, e intercambiando aspectos de parte y parte, le intrigaba más esa referencia hecha y aparentemente estaba en lo correcto, sus instintos algo le indicaban que estaba posiblemente en el camino bien elegido, sin embargo era hora de posponer esas emociones y continuar con sus obligaciones, y estas si realmente ocupaban gran parte de su tiempo...

Al despertar a un nuevo día, los compromisos diversos y un poco las preocupaciones de su trabajo le mantendrían la mente totalmente ocupada. Debía resolver algunos asuntos que afectaban el desarrollo de sus planes, su operatividad y la situación en los últimos meses había caído un porcentaje significativo, lo que traía esas inquietudes a colación y que desde hace cierto tiempo no le perturbaban. Era hora de dejar de un lado la esperanza de esa pronta corrección oportuna en el mercado y tomar manos en el asunto antes de que fuese demasiado tarde...

Como era de esperar cada mañana, el celular comenzó a sonar desde muy temprano, su agenda en mano, las reuniones y visitas pautadas le llevarían gran parte de esa mañana, esta vez debía atender muchas de esas gestiones a solas, la compañía de trabajo aún estaba ausente y la época era propicia para muchos, en atender asuntos familiares y de esos encuentros impostergables, pero aun así no aminoraba su entusiasmo por continuar intentando concretar y atender las diferentes posibilidades de negocios, que hasta ahora en la mayoría de los casos, habían resultado exitosas...

Su andar displicente en la calle, con una concentración inequívoca a sus asuntos le confería cierto grado de seguridad y personalidad arraigada desde años atrás. Tomaba muy en serio cada asunto, cada reunión, cada visita, independientemente de los lugares donde muchas veces debía ir, en ocasiones bajo la compañía requerida y en otras de forma individual y persistente. Muchas veces antes de ir a las reuniones o los trámites legales previstos en la agenda, pasaba por la oficina para supervisar otros asuntos pendientes en los mismos términos, pero que dependían más de subalternos que de su propia atención. Luego minutos más tarde, saldría a comerse el mundo, como muchas veces siempre manifestó, ese era su lema “Si alguien no salía a eso, tomaría su lugar sin tan siquiera dudarlo"...

Para las reuniones importantes que podrían determinar una posibilidad exitosa de negocios, asumía el rol adecuado, una vestimenta acorde a la ocasión, impecable, una actitud positiva, gentil y amable ante las circunstancias, y con una disposición a dar solución a los pormenores que conllevan ciertamente estos tipos de asuntos. Eso marcaba su agenda, su día, su personalidad y su ocupación de tiempo, evitando pensar en otros asuntos personales, y dejándose llevar por la emoción que trae en si su pasión y responsabilidad por su trabajo. Los días han transcurrido de forma usual, con los altibajos convencionales, pero siempre con actitud propensa a alcanzar sus metas. Pero ahora sentía un leve cosquilleo diferente, eso que está ahí presente, no perturbador, pero si latente, y sabía perfectamente a que estaba exponiéndose, ya presentaba síntomas de ansiedad por la llegada de las noches, momentos oportunos que desencadenaban interrogantes, más allá de una curiosidad no frecuente, sino más bien el deseo de surcar en terrenos desconocidos pero realmente tentadores y consecuentes...

¡Una llamada entrante!... Buenos tardes, hola, estoy necesitando conversar contigo para plantearte una necesidad de un cliente importante. Requieren unos terrenos para un desarrollo muy preciso, y yo sé que dispones de algunos terrenos que quizás cubren las necesidades de mis clientes...

¿Te parece sin nos podemos ver antes de que culmine el día? Tú me dices el lugar, tu oficina, un café, o cerca de donde me encuentro ¿Tú qué dices?...

Hola, buenas tardes, por supuesto, pero déjame pasar por la oficina ahora para revisar una documentación que estoy esperando, luego debo pasar por la Notaria para la firma de otros documentos y te llamo para encontramos en algún lugar equidistante...

¿Qué tanta área necesitan y preferiblemente en que parte?...

El lugar quizás no sea tan relevante, pero si localizado en cierto contexto, requieren entre seis y siete mil metros cuadrados, sé que tienes algo de eso. Podemos propiciar la operación una vez evalúen lo que hay disponible...

Vamos a vernos al final del día, yo te llamo al salir de la Notaria...

Ok. Espero tu llamada, no importa la hora, debemos vernos hoy, y así hablamos de otras cosas también que yo quiero, personal...

Así quedaron de acuerdo y de inmediato reviso lo que tenía en su haber. Se dirigió al vehículo, lo encendió y apresuro marcha vía a su oficina, para cumplir con lo pautado...

Culminó el resto del día con este asunto de última hora, que prometía realmente una nueva oportunidad, la cual compartiría como en otras ocasiones sucedió. Hablaron de asuntos personales también, esos aspectos un poco extraños dentro de la conducta y actitud de las personas, los cuales no figuraban en su mente como cónsonos o sensatos, por el contrario, totalmente fuera de contexto, pero simplemente era algo que no era de su competencia, era una decisión externa, y solo aportaba su posición al respecto. Compartieron un té y unas rosquillas, para endulzar la tarde, luego de ese encuentro acordaron verse a la mañana siguiente para propiciar un primer acercamiento con esos clientes, y de esta manera se despidieron, para retornar cada quien a sus quehaceres y rutinas en su hogar...

Al llegar a casa, una vez más como era de costumbre y  entrando la noche, solo se paró en la terraza, coloco un vaso contenido de jugo de naranja, brazos sobre el muro, inicio revisar los diversos mensajes que le continuaban llegando a través del celular, respirando profundo en algunos casos. Los perros oportunamente ladraban por la llegada de los carros a la urbanización, era una situación bastante típica. Eventualmente veía bajar de los autos a sus vecinos con discreción durante ese ínterin, y de vez en cuando volteaba a ver el acceso al dormitorio, entendiendo que había cierta ansiedad por conectarse y quizás descubrir nuevas cosas, o tal vez afrontar nuevamente el misterio que deambulaba por su cabeza ¿Por qué? ¿Cómo está pasando esto? ¿De dónde viene esta bocanada que tienta lo que antes nunca había hecho? Definitivamente ¿Quién es?...

Una noche algo fría como era de esperarse, deicidio entrar a su dormitorio, cambio de ropa y más tarde entró a la ducha, dejo caer el agua sobre su cansado cuerpo, meditaba bajo el agua al mismo tiempo. Una vez fuera de ella, sintió un leve relax, se miró frente al espejo, se aplicó una loción humectante sobre la piel, peino su cabello y se vistió apropiadamente para sentarse una vez más frente al monitor, para tal vez sorprenderse con lo que encontraría, o quizás propiciar esa tentación que le ansiaba desde que había llegada a casa, sabia en el fondo que algo atraía poderosamente su atención, sin saber quizás que esperar...

Ya frente al monitor comenzaba a ver las diferentes publicaciones, algunas bien interesantes de parte de algunos conocidos en ese entorno, otras un tanto divertidas las que le sacaban una sonrisa eventual, y así sucesivamente vio una tras otra, hasta que apareció las que estaba esperando, la respuesta que comentaría acerca de su publicación. Y precisamente era una de las que deseaba leer...

“Es en la imperfección, es en lo natural, es en el sentimiento, es sin condición, cuando realmente nos llega el amor, fluye a veces sin razón, y nos llenamos de sueños, anhelos y una gran tentación, y con todos los aspectos que ves y no ves, pero inmersos en un gran amor...

Así recibo yo, así me entrego yo, así buscas tú, así te llegará tu amor...”

Definitivamente no sabía realmente que responder, le tentaba esa manera increíble de expresar, de exponer abiertamente un sentir y una interpretación de lo que se envió con total intención, y lo intentó una vez más...

“Pero que belleza, como siempre he quedado sin palabras, es un placer leerte, muchas gracias de verdad por tanta delicadeza en cada una de tus letras…”

Y esperaba pacientemente la reacción al otro lado del monitor, un rato, otro rato, otras personas cercanas comentaban agradeciendo la intención, y nada aun, se impacientaba, y de pronto lo inesperado, nada, solo una aceptación cordial, y eso era en principio lo que no quería ver...

Intentare una vez más con esta publicación:

“El puente más difícil de cruzar es el puente que separa las palabras de los actos”...

Lo subió y decidió esperar el tiempo que fuese suficiente, tenía que lograr que se interesara en ese algo más que le impacientaba, había definitivamente una determinación para mover ese mundo interior cerrado, aun cuando mostraba sentimientos nobles y hasta intensos...

Hasta que oportunamente llego una respuesta, de esas que se esperan con ansiedad...

“Quizás, a veces deseamos hacer más de lo que nos imaginamos en realidad, el miedo y las dudas nos inundan más allá, pero la intuición nos lleva a impulsar lo que en nuestras almas aguardan liberar, porque cuando amamos de verdad simplemente nos dejamos por siempre llevar, sin importar lo que vaya a pasar...”

Por supuesto que la respuesta fue definitivamente instintiva y espontánea, era una gran verdad, pero debía complementar con algo que quizás podía incitar...

“¡¡¡Ufff cuanta verdad!!! ¡Muy bonito, como siempre! es un placer leerte, muchas gracias, yo espero que tú estés muy bien, se te extraña.
Un abrazo.
🙅

Y simplemente espero, espero, espero la respuesta, rogando realmente una réplica aunque fuese acorde a su comentario, producto de la reacción a ese argumento totalmente valedero y lleno de esperanzas. Y entonces nuevamente una aceptación cordial, un signo más. Y eso definitivamente le movió el piso, el cuerpo, los pensamientos y todo lo que a su alrededor en ese momento estaba, no entendía aun que pasaba por esa mente, no lograba entenderlo, introducía sus dedos en su cabello enrollándolo, entonces se atrevió a lo impensable en su manera de ser, porque estaba incontenible emocionalmente, en pocas palabras, bueno ya lo saben...

Y entonces escribió...